Y si tuvieras que irte muy lejos, ¿qué te llevarías?, ¿de qué llenarías tu maleta?, ¿qué te preocuparía más olvidarte?¿Y si tuvieras que irte para no volver?, ¿si todo lo que no pudieras llevar contigo lo tuvieras que dejar atrás para siempre?, ¿de qué estarías dispuesto a desprenderte?, ¿serías capaz de priorizar?¿Y si cambiase tu realidad y todo cuanto dejas atrás lo olvidaras totalmente?, ¿a qué te costaría más renunciar?, ¿qué te dolería más perder?A mí, ya me ves, aún con la bolsa abierta, sin decidir qué meter en ella, aunque en el fondo sé que será lo de siempre.Meto unos pies de repuesto, que los míos están cansados y ya no me fío de ellos. Algún día dirán que están hartos de dar vueltas, que se piden vacaciones... Y yo no les culpo.Meto unas manos nuevas, que las mías son puro callo de cavar túneles y están agrietadas de sujetar al resto... Temo que algún día se me independicen...También meto otros ojos, que a éstos ya se les ha olvidado cómo soñar después de ver tanta realidad, ya la lectura de un nuevo libro no les hace ver otros mundos... Tengo miedo de que pronto no se fijen en los paisajes ni en la belleza... Temo que pronto todo les deje indiferentes.Meteré también otro corazón... Al mío le tengo cierto cariño, pero es tan idiota... Algún día se olvidará de cómo latir, seguro... Mejor será llevar uno un poco más inteligente, por si acaso...¡Y que no se me olvide meter un cerebro más idiota! Éste no hace más que pensar y molestar continuamente con sus chirridos. Quizás debiera engrasar los engranajes, pero ni siquiera sé si serviría de algo.¿Dónde puse las orejas nuevas? Las mías están demasiado acostumbradas a escuchar malas noticias... Cuando tenga que cambiarlas, lo haré por éstas y las acostumbraré a escuchar sólo palabras y música agradables.y así, me dejaré a mí misma atrás y me llevaré sólo a mi nuevo yo...Aunque, pensándolo mejor... Podría no cargar con ninguna de estas cosas... Si simplemente tú quisieras meterte en la bolsa...
La reverberación y el escándalo,la sensación de torre de Babel,el "todos hablan, nadie escucha",cada uno aislado en su ruido.Los buscadores de calma y silencioson como los colonos de Norteaméricabuscando oro entre todo el agua,pero con mucha menos suerte.¿Sigue teniendo razón quien más grita?Si es así, está más disputada que nunca,y los árbitros y jueces gritan aún mástratando de informar del resultado.Sólo me tranquilizala visión de un grupo de sordomudoshablando en el lenguaje de signos.
Al atardecer, el cielo se abre las venasy las nubes no son más que algodones ensangrentados;la lluvia de sangre va formando charcosen los que se ahogan los que huyen de la tormenta. El cielo llora lágrimas de sangre,tanto por sus ojos como por sus muñecas(sangre cálida, abundante y espesa),mientras, desde abajo, observan los viandantes. Poco a poco se va desangrando,pierde las fuerzas y, finalmente, duerme,se echa a los brazos de la Muertea la que tanto tiempo ha esperado. Desconcertada queda la gente en la calleviendo al cielo desaparecer sin explicación;cuando vuelve la conciencia les envuelve el estupor:Por mucho que rueguen, ¡hoy no hay cielo para nadie!
Otra vez la soledad,sólo podía ser ella,me hace compañía;esta noche no es como las demás:hoy no brillan las estrellas,y es tan fría...Es tan fría como tus besos(¡oh, adorados besos de tus labios!)cuando me besabas en la oscuridad,¿sabes?, hasta hoy no supe que eras hielo,mi corazón no supo ser sabioy no descubrió la verdad.La verdad, ¿acaso era posible saberla?,la disfrazabas tan bienque pensé que me amabas,aunque ya sé que estuve ciegamientras libaba la mielde tus besos y el veneno de tu alma.Tu alma de sombras y silencio,que se apartaba de mis manoscuando trataba de tocarla,y me envolvía el miedomientras me ahogaba el llanto...¡Era sólo una loca enamorada!Enamorada de un espejismo(quizás eres un marco sin cuadro)que nunca lograba very, ¿puedes creerlo?, se abre un abismodelante de mí mientras andoy tengo miedo a caer en él otra vez.
Sueños, ilusiones... ¿Cómo podré seguir?La realidad se impone, las cosas son así,darle más vueltas de nada sirve,todo fue mentira, ya nada se distingue.¿Qué fue de nosotros?, ¿acaso fuimos algo?¿Por qué tomé por cierto lo que sólo era engaño?¡Debí ser tan crédula!, ¡debí ser tan idiota!Y aún hoy sigo sin querer asumir mi derrota,ya ves, el eterno orgullo sigue manteniéndose,por mucho que sepa que sólo estoy hiriéndome.Es posible que hoy siga siendo como fui,seguramente, y puedes reírte, la lección nunca aprendí.si no, ¿por qué sigo cuestionándome mi decisiónsi ya me demostraste que no cometí ningún error?¿Dónde te metiste, Inteligencia?
Cerró sus ojos. No quería ver lo que había delante suyo: podredumbre, odio, miedo... Era demasiado fuerte para sus inocentes ojos. Unos ojos que todavía no se habían acostumbrado al juego de luces y sombras que había a su alrededor.Volvió a abrirlos para asegurarse de que no había sido una alucinación... Pero su esperanza había sido vana. Un escalofrío recorrió su espina dorsal cuando se dio cuenta de que realmente era peor de como había pensado en un principio.Las ruinas se extendían hasta donde llegaba su vista. Todavía retumbaban en sus oídos los estallidos de las explosiones, mientras que sus miembros todavía se resentían de las sacudidas.Pero lo peor era ese aire viciado que invadía sus pulmones y que prácticamente impedía que respirara.Pensó en levantarse y salir de su escondite para tratar de buscar algo que todavía estuviera vivo, pero ya no confiaba en ello... Aparte, tampoco sabía cuántas fuerzas quedaban en su dolorido cuerpo y no quiso arriesgarse a comprobarlo.Y decidió acurrucarse en el rincón que ocupaba su ser, encogiéndose cada vez más, tratando de desaparecer de una vez, sin preocuparse de alimentarse... Y se durmió dejando que pasara el tiempo.Y de esta manera murió el amor que yo había sentido por ti.